jueves, 30 de septiembre de 2010

La defensa como prioridad

Casi cualquier DT que se quiera un poco y desee ganar algún título va a responder que los equipos se arman de atrás para adelante. Antes de tener un ataque nuclear debe existir una defensa de diamante.
En eso radica una de las principales cualidades de Mourinho, por ejemplo: El Madrid hasta ahora es la defensa menos batida de La Liga (1 sólo gol). O el Inter el año pasado se cerró atrás frente al Barça (en una de las acciones más brillantemente perturbantes, a mi gusto, del fútbol en los últimos años) .
Otro ejemplo de estructuras defensivas sólidas que rindieron frutos fue el conjunto de Gerardo Pelusso el semestre pasado. La Universidad de Chile llegó a semifinal de la Copa Libertadores parando a Felipe Seymour en contención y teniendo a Olarra y Victorino ordenando la defensa. Los goles eventualmente llegan.
No es que le quite importancia al "orgasmo del fútbol" -en palabras del gran Eduardo Galeano-, sino que rescato la pericia de quien se sabe inferior y ordena lo que tiene para salir vencedor igual.
Los defensas deben ser fuertes, decididos, buenos en el juego aereo y rápidos de piernas. El contención en particular se sacrificará y hará el trabajo sucio; los laterales son los más versátiles (dimensión ataque-defensa), pero en su tarea destructiva deben ser capaces de encerrar al rival; los centrales son los guardaespaldas que deben tomar las balas; y el portero tiene que ser el jefe de operaciones.

Veo en Chile un caso en el que la Defensa se vuelve impresindible para quien maneja los hilos. El aparato bancario, las fuerzas del orden, los medios de comunicación concentrados y el ministro del interior (correspondientemente).
Los bancos son capaces de impedir cualquier voluntad de atacar a la superestructura estatal por medio de créditos de consumo que regalan deseos a costa de distracción del foco. EL MEDIOCAMPISTA DEFENSIVO.
La policía encierra a quienes pasan la primera barrera. Es dura de pierna y entra con fuerza sobre las ideologías contrarias al régimen del DT de turno. EL LATERAL. Atención, son capaces de infiltrarse en líneas enemigas son mayor dificultad
Los medios de comunicación son capaces de enmendar lo que sea que en el aparato ofensivo gubernamental no haya funcionado. Ya sea que alcancen a los atacantes rivales en velocidad o les ganen por músculo. Interesante capacidad tienen para desviar la atención del delantero. DEFENSOR CENTRAL.
El ministro Hinzpeter es claramente el segundo al mando. Capitán desde la cancha y experto en ordenar la defensa. Hace y deshace a voluntad. De un guantazo el gol se atrapa bajo una mina y no se descubre nunca, mientras que de otro hace aparecer un -controlado- ataque rival para avivar el juego. EL PORTERO.

Así entendemos los juegos defensivos en nuestro entorno. Los patrones se repiten y los análisis dan para mucho. Pediría que si ven otra posibilidad de comparación la publiquen, sea cual sea su ámbito. La defensa siempre estará presente.

Respetos

domingo, 26 de septiembre de 2010

Empezando

Vamos a ver como nos va con este pequeño experimento:

He aquí un lugar donde -espero- se puede hablar de todo desde el fútbol. Soy un gran fan de quien es capaz de lograr entender el funcionamiento de la vida como una mezcla de elementos; quien logra describir toda una ideología desde sólo un aspecto, que a su vez tiende a ser emoción pura, es normalmente calificado como poeta; entonces, de ahí somos.

Partiré describiendo mis gustos:
Soy hombre de fútbol directo, sin necesidad de parafernalia, disfruto con ver la pelota rodar y entrar al arco. Me gusta meterme en las cabezas de los entrenadores, quienes tienen que ser capaces de expresar una idea a través de un balón, 22 pies y dos manos.
Alguna vez me describí como Mourinhista, pero ya no me gusta, porque implica entenderse a sí mismo como superior y tan seguro que hace lo correcto como quien afirma que su plato favorito es -efectivamente- su plato favorito; incapaz de querer cambiarlo por nada.
Gusto también de equipos chicos o medianos que logran hacer brillar la cancha que pisan. Ejemplos como Hércules en España o Audax en Chile me hacen sonreir, siempre que no le ganen a mi querida Universidad de Chile.
No me considero un absolutista, pero me gusta el 4-2-1-3. Ofensivo pero balanceado hacia atrás con un contensión, un hombre capaz de llevar la carga táctica y un creativo con visión y seguridad.

En fin, pienso que puedo describirme de este modo. Tal como podría hacerlo de mi visión política, musical o humorística, pero desde el momento que decidí hacer de este un microuniverso que gira en torno al fútbol, con sus complejidades y simplezas, no me queda otra.

Me gustaría comenzar a leerlos pronto.
Saludos varios y buena semana.